viernes, 8 de junio de 2012

XXXIX 1990´s Thailand 3.3 - Viajes






Desde Bangkok nos dejamos discurrir por los Sures de Tailandia, unas veces en bus,  otras en tren para terminar en un cayuco camino de Ko Panyi en Phang-Nga Province, muchos viajeros nos hablaron de la Ko Phan Ngan island, en la cara oriente de Tailandia, y de la marcha que por allí se corría la gente, pero preferimos la cara occidental más en concreto Ko Panyi, por todo lo opuesto, su tranquilidad, una pequeña aldea de pescadores que flotaba en el aire con la marea baja, un sitio realmente increíble y tranquilo para descansar y conversar de los nuevos caminos a emprender, otros viajeros nos hablaban de Viet-nam, humm que historias mas bonitas, un país recién abierto a los visitante, decidimos en aquel momento Javier y yo que nuestra próxima aventura sería Viet-nam, pero eso pertenece a otro capitulo… en aquel momento nos tocaba relajar y soñar, descansar y disfrutar de las tibias aguas del mar de Andaman.






































































































viernes, 1 de junio de 2012

XXXVIII 1990´s Thailand 2.3 - Viajes






Siempre siento gran curiosidad por las ciudades por descubrir, Bangkok es una ciudad basta e increíblemente, urbanizada por grandes rascacielos, la llegada desde el aeropuerto es como dejarse adentrar en el interior de un gran monstruo, de una mega ciudad. Bangkok esta llena de estímulos visuales, de color y ajetreo, trafico y ruido, calor pegajoso durante la Hot Season y con grandes inundaciones durante la Rainy Season, pero toda esa actividad es la que te atrapa nada mas llegar o si bien estas de vuelta.

Kaosan Rd. es el alberge de todos los backpackers que pasan por esta ciudad, restaurantes de excelentes delicias locales, salones de tatoos y masaje, todas las copias y replicas del mundo las puedes encontrar aquí, comer los mejores banana panckake callejeros que jamás paladar haya degustado porque no solo de estímulos visuales vive el hombre. Bangkok mon amour.

     Ya andaba un par de semanas por Tailandia y Javi estaba a punto de llegar, hablamos por ultima vez para que tomara las últimas instrucciones de la casa de la Mamma, donde encontré un refugio para el descanso del mundanal ruido de la calle principal, la Mamma estaba situada en un callejón sin salida llegando desde el templo de Kaosan a la derch. Continuando hasta la siguiente a la izq. Y a mediante camino encontraría este pasaje donde al fondo del mismo encontraría la casa, todas la notas correctas, estimamos el tiempo de llegada, y finalmente en medio de la oscuridad el día acordado Javier aparecía por la puerta cargado con su gran sonrisa, es muy grato y caluroso reencontrar a los amigos después de tiempo en la distancia y sin Internet todavía, a partir de aquel momento la aventura seria compartida y con la mirada puesta en el sur o mas allá. Bangkok seria nuestra base o trampolín para futuros viajes por el sudeste asiático.





















































































 











 






















viernes, 25 de mayo de 2012

XXXVII 1990´s Thailand 1.3 - Viajes







Hay momentos en la vida en los que  hay que tomar decisiones, asumir, cambiar de rumbo, en el año 1992, tocado por el desamor decido emprender un nuevo viaje en busca de la luz, mi querido amigo Javier que esta en California me invita a que nos encontremos a mediante camino y en mitad del viaje, él por el oeste y yo por el este, y finalmente decidimos encontrarnos en Bangkok unas semanas mas tarde, para así terminar juntos este paseo por el sudeste Asiático.
Tailandia un destino amable, tranquilo, ideal para relajarse y poner en orden las ideas confusas, tomar decisiones y emprender un camino nuevo, ahora sí con la fotografía como única compañera.
Nada mas llegar me detuve en Bangkok lo justo para hacer una toma de contacto con esta mega ciudad, que por otro lado me encanto, y seguidamente me embarque en autobús con dirección al norte, a Chiang Mai, un viaje sin prisas, casi sin rumbo hasta la llegada de Javier, me deje divagar por los templos Budistas, conversar con los monjes , que pronto se aprestaban a intercambiar una palabras en Ingles, pero siempre les hacia sonreir más cuando yo les intentaba contestar en Thai, siempre me gusto hacerme un pequeño vocabulario literal escrito en una libretilla, para así poder coquetear un poco con la lengua local, y de paso echarnos unas risas.
Esta era la primera vez que viajaba por Tailandia, pero rápidamente me sentí como paseando por el jardín de casa, seguro, hospitalario, y siempre con una sonrisa en el rostro, que era lo que en el fondo me pedía mi corazón, momentos para disfrutar de la luz, de conocerla mejor, y decidir a partir de ese momento, que cada viaje se convertiría en un trabajo, en un proyecto, ideas que empezarían a tomar forma y madurar en este viaje.